martes, 4 de abril de 2017

EXPERIENCIAS MÍSTICAS DE UNA MONJA DEL SIGLO XVIII



Escritos de las Sierva de Dios Sor María del Socorro Astorga Liceras (1769-1814)

                             Detalle de los escritos y el "cajoncito"

En un “cajoncito” de madera han permanecido durante doscientos años los escritos de una monja del Convento de las Mínimas de Archidona. Unos papeles que han resistido diversos avatares, desde la invasión francesa que sufrió el pueblo en el siglo XIX, la Desamortización de Mendizábal, la quema de archivos durante la Guerra Civil, la casi ruina del convento en la década de los años cuarenta, y el más terrible de todos, el olvido.
Los escritos de  Sor María del Socorro Astorga Liceras, (1769-1814), a la que  "su director espiritual, la obligó a que dejara por escrito toda su vida espiritual, incluso antes de ser religiosa, como una vez siendo monja profesa", donde le ordenó que contara "todo, aunque fueran minucias sin importancia". Unos escritos que quizá siguiendo el ejemplo de Sta. Teresa de Jesús o de otras tantas religiosas de la época, tenía la misión de dejar su impronta para las religiosas de su orden.
 Un testimonio que en el contexto de hoy día, nos puede resultar incomprensible, pero si se tiene en cuenta que durante los siglos XVIII y XIX  las únicas salidas "decentes o airosas" para la mujer eran el matrimonio o el convento; y las lecturas a las que podían acceder eran mayormente textos de Vidas de Santos, la podremos entender mucho mejor. Además de que su vida se fracturó cuando quedó huérfana de madre a los tres años y su padre,  alarife de la Plaza Ochavada, contrajera nuevas nupcias. 


El otoño de 2015 visitamos Archidona para presentar Maneras de desandar el tiempo, una  antología de relatos de nuestro grupo de escritura Punto y Seguido. Después de la presentación  fuimos a tomar unas tapas en un bar ubicado en la Plaza Ochavada, y  entre caña y tapa, hablamos de libros y esto derivó al tema de las mujeres escritoras. Fue entonces cuando Sole, la bibliotecaria, me contó que el día 8 de diciembre presentarían un libro sobre unos escritos  que habían encontrado en un cajoncito en el Convento de las Monjas Mínimas, tras la muerte de otra monja. Como he apuntado anteriormente la historia de cómo se han llegado a publicar estos escritos después de dos siglos me pareció digna de ser compartida.
 El día 23 de marzo de 2013, un acontecimiento que parece de lo más natural, el fallecimiento de Sor Ángeles Rodríguez Utrilla, a la edad de 96 años, encadenó varias casualidades. En el Archivo Histórico Municipal de Archidona, se encontraban investigando sobre el legajo del alarife archidonés Fco. de Astorga, padre de la Sierva de Dios y se empezó a hablar del tema con el Rvdo. D. Marcos, que ofició el funeral de la anciana.  Al día siguiente, (las personas citadas con nombres y apellidos en la introducción del libro, de dónde estoy copiando estos datos casi de forma literal), hablaron sobre la citada monja, sobre su vida y obra, de como la la comunidad nunca había leído totalmente los escritos espirituales de Sor María del Socorro, porque la letra del principios del siglo XIX, les suponía gran dificultad.
Se había gestado la idea de conmemorar el doscientos aniversario de su muerte, y en las reuniones previas, en un locutorio del convento de Archidona, descubrieron algunas de las "casualidades" que conectaban la muerte de la anciana monja Sor Ángeles con la de Sor María del Socorro (autora de los escritos). Averiguaron que Sor Ángeles fue una de las cuatro religiosas que permaneció en el convento cuando estaba prácticamente arruinado durante los años cuarenta y que se había encargado de dar a conocer la espiritualidad de Sor María del Socorro a la comunidad, especialmente entre las novicias. 

En los días siguientes comenzaron los trabajos, fotografiaron los escritos de Sor María del Socorro, siempre en uno de los locutorios, pues nunca salieron del convento. Durante este proceso descubrieron que junto a los manuscritos originales, que están conservados en un "cajoncito" de madera, además existía una copia literal realizada en el siglo XIX, encuadernada en un grueso legajo. Los documentos originales están escritos en papel tamaño folio, sueltos, numerados a lápiz con una letra distinta y doblado por la mitad, quedando en tamaño cuartilla.
Una vez digitalizada toda la documentación, comenzó el proceso de transcripción, que les llevaría un tiempo. Tras ello, comenzaron una primera fase de corrección ortográfica y gramatical, pero sin modificar en ningún momento el contenido del texto original,  al que solo se le han colocado tildes, puntos, comas, etc. puesto que carecía totalmente de ellos. Un trabajo que ha durado dos años y al leer el libro se nota la dedicación, el cuidado y el gran cariño que en él se han invertido.
Hay que destacar que la crónica general del convento de Archidona se perdió durante la Guerra Civil. Aun así se tienen datos de que no fue la primera vez que se intentó publicar, ya entre 1828 y 1829 se recogieron y cotejaron dichos escritos. Un siglo después en 1935 el mínimo Padre José Anguera, redescubrió estos escritos y propuso su publicación, pero desapareció como tantos otros eclesiásticos en octubre de 1936 y por ello los escritos de Sor María del Socorro, siguieron  guardados en su "cajoncito" del archivo de las mínimas.

Y es así como ha sido posible que estos escritos hayan tomado forma de libro y podamos leerlos en un precioso volumen, y como muestra este pequeño fragmento del principio:
" A los cuatro años de edad, celebró mi padre segundas nupcias; Dios me dio otra segunda madre, tan buena para mí ciertamente, el Señor me hizo un gran beneficio, pues me quitó las muchas gachas que me daban mi padre y mis tías. Empezó con entereza a hacerme dura, por lo que me quedé tan acobardada que parecía tonta; por tal me tenían, y así me nombraban todos menos mi padre, que siempre me defendía y no quería que me dieran ese título, que será una honra para mí hasta el fin de mi vida, y le tengo amor, porque me ha ahorrado tener vanidad, y no me ha estorbado para conocer a mi Dios."

Me llamó la atención como cuenta la relación con su madrastra, imagino que en el contexto de la época ese "me quitó las muchas gachas" era respetuoso, y así poco apoco nos va desgranando  una crónica de su vida terrenal y espiritual, desmenuzada a lo largo de 638 páginas y dónde se puede escuchar la tenue voz de esta mujer devota y mística. En las fotos que acompañan esta edición podemos observar su limpia caligrafía, el oratorio, el claustro, la tribuna con celosía desde dónde asistían las enfermas a las celebraciones litúrgicas, incluso una pintura al óleo de la monja y muchas más curiosidades que adornan este precioso libro.
 Los originales pueden ser una fuente de estudio para los estudiosos de la espiritualidad y mística mínima, así como en la historia de la lengua de la España de comienzos del XIX.

jueves, 9 de marzo de 2017

CUENTOS MARENGOS





Cuentos Marengos es una antología de relatos en los que cada una de las quince historias  están vinculadas al mar, ya sea mediante leyendas o  vivencias de los protagonistas que lo aman, lo añoran y lo convierten en un personaje más.


Ediciones Azimut, ha editado este precioso libro que nació de una idea del escritor Ángel Domínguez, y que fue llevado a puerto y prologado por el editor y escritor Francisco Javier Rodríguez Barranco.  Acompañado por una introducción que navega a través de la historia de ese mar lleno de pecios, peces luna, de noches de buceo bajo las estrellas y nos ofrece unas imágenes  impresionantes, a cargo de un enamorado del mar como es Javier Noriega Hernández.
Quince autores de distinto origen, vocación, edades diversas, y por ello quizás, diferentes recuerdos que conforman un mundo marino que nos regala imágenes y sentimientos inolvidables, intensos, casi podría decirse míticos. 
Os dejo una pequeña sinopsis de cada uno de los relatos, aunque lo interesante es leerlos  uno a uno, despacio y sin orden, y dejarnos arrullar por el sonido, el olor a mar  que impregnan las páginas de cada cuento.

-Margarita Souviron: La mar infinita, narra la incansable espera de una niña de ocho años que añora el regreso de su padre, un marino desparecido, durante toda una vida.

-José Antonio Sau Martín: Cuando jugábamos en el embarcadero,  nos cuenta la historia de tres niños que crecen y juegan junto al mar, y con los años sus vidas se van enredando  en una complicada red de pasiones.

-Francisco Javier Rodríguez Barranco: La habana es Cádiz,  es un juego de  sueño y realidad de un hombre que se sueña en otro puerto, que escribe un diario que mezcla viaje, fantasía y realidad en un guiño al genial Borges.

-Loli Pérez González: El cuaderno de tapas marrones,  escrito a través de la mirada de una mujer que vivió una época convulsa y llena de cambios, localizado en algunos lugares míticos malagueños, ya desparecidos, como la Coracha o la Estación del Perro.

-Miguel Ángel Oeste: San Juan Salvaje y La historia jamás contada sobre los niños que encontraron a ET. Dos relatos muy distintos entre ellos, el primero enclavado en un día muy especial en las playas malagueñas como indica el título, el segundo mejor leerlo, el título es parte del relato.

-Gabriel Noguera: Mis padres, un cuento fantástico que va de una ciudad normal y anodina hasta los mares del sur y el reencuentro con unos progenitores poco corrientes.

-María Teresa Morillas García: M.M. con tan solo unas iniciales dan título a una historia intensa, que embarcará a su protagonista en una aventura inesperada.

-Herminia Luque: La casa de la escritora, un relato  fantástico, que se traslada en el tiempo y muestra a unos personajes amantes de los libros en un contexto inquietante.

-Juan José López Gallego: Desde el Patalán, una historia que puede estar sucediendo en cualquier puerto de cualquier mar, y que el autor la sitúa en la Caleta de Vélez, con unos personajes realistas, intensos, marengos  hasta el tuétano.

-Guadalupe Eichelbaum:  Amor de sirena y El viaje, dos relatos en que la leyenda, la mitología y el mar se entrecruzan y se convierten en hermosas historias.

-Raelana Dsagan: Ìtaca, un relato inquietante sobre viaje de ida y vuelta en un barco con una tripulación y un náufrago muy peculiares.

-Salvador Domínguez Ruiz: La leyenda del hombre pez, un cuento precioso que recrea una leyenda de un hombre pez,  que tras ser rescatadp es devuelto a su tierra natal, no sin contratiempos.

-Francisco Eduardo Conde Ruiz: Las Acacias,  un relato que empieza de forma tremenda pero a lo largo de la historia el personaje consigue darle la vuelta a la situación. 

-Lola Clavero: Fumar y el mar,  aquí cuenta con cierta ironía como lo supuestamente correcto y sano, unido a la nostalgia y la rutina, pueden llegar a ser letales,

Quince cuentos narrados en un tiempo futuro, pasado, presente o relativo, en el que se diseccionan  historias de marinos, de seres legendarios, personajes que miran, se refugian y se dejan arrullar en el regazo de esa mar azul e inmensa.

 Quince relatos,  formados por retazos de vida, de leyendas; quince desafíos por parte de unos escritores que se enfrentan a la construcción del cuento desde diferentes ángulos, estilos, voces, miradas, tiempos, y subastan en una lonja de palabras, historias, pasiones y obsesiones que palpitan y saltan.
                                                         
Book Trailer del libro

Aquí pueden escuchar lo que se dijo del libro en el Circulo Cultural Bezmiliana en Radio Victoria.

                                                                       
                                                                       

lunes, 20 de febrero de 2017

PRESENTACIÓN DE CUENTOS MARENGOS




El remolcador de altura para que este libro llegara a buen puerto ha sido el escritor  malagueño Ángel Domínguez, (al que desde aquí quiero expresarle mi agradecimiento), que ideó el proyecto y Francisco Javier Rodríguez Barranco, editor-escritor y viceversa que lo ha materializado en formato libro. Poco a poco se fue fraguando esta antología de relatos, con la participación de autores muy diversos, algunos ya bastante conocidos en el panorama literario.
 Quince Relatos que viajan al futuro, al pasado, que muestran una realidad cotidiana, realista, supuesta o fantástica. Que deleitan, entretienen, sorprenden, provocan, cada uno de ellos enfoca una relación diferente con el mar.  Utilizan todo tipo de recursos literarios a su alcance, pasando por polos opuestos que pueden ir desde el más puro realismo a la más increíble aventura, con diferentes tonos desde el irónico-sarcástico al poético, onírico o nostálgico...
 Un espeto de relatos sabrosos y frescos, listos para ser degustado por todo tipo de paladares.
Pasen y lean.


Pueden ver el book trailer aquí





martes, 3 de enero de 2017

SE LLAMABA ALIATAR EN ASTORIA 21



(Imagen de Astoria 21)

Fragmentos de “Se llamaba Aliatar”, publicado en 2015 en la antología Relatos en 35 mm (editorial El Sendero).


«Se llamaba Aliatar y estaba al final de un callejón sin salida. La entrada tenía forma de gran pantalla y la taquilla estaba al principio de las escaleras, anchas y de mármol color crema. Sus butacas eran duras e incómodas y crujían al sentarse. Tenían el tapizado raído en los apoyabrazos de color corinto, el mismo de los asientos, las paredes y las cortinas de terciopelo. Olía a oscuridad, polvo y avellanas. Me acuerdo de cómo descorrían las cortinas con lentitud tras apagar las luces. Antes de la película había que tragarse el NODO, en el que salían imágenes de inauguraciones de presas y premios a la natalidad entregados a familias numerosas, que aparecían con toda su prole, repeinados y sonrientes, alineados de mayor a menor. En los silencios se oía el crujir de las cáscaras de avellanas como el eco del croar de las ranas en una charca, que, a modo de onda expansiva, iba recorriendo toda la sala. Entonces no vendían palomitas ni refrescos, solo las avellanas saladas de Pedro, el Avellanero, que ofrecía por tres duros el paquete» (...)

Imagen  hallada en Pinterest.
«Aquella noche ardió el cine. Me sentí sola, completamente sola, y no pude librarme de ese sentimiento de soledad hasta mucho tiempo después. No volví a entrar en una sala de cine durante años. Llegué a olvidar la magia del cine y aquella sensación de soñar otros sueños, aunque solo fuera por unas horas».


Si os apetece leer más en Astoria 21 encontraréis más fragmentos del relato y  está completo en el libro Relatos en 35mm.

ENTREVISTA EN AFORO LIBRE


Dic302016
Loli Pérez González, Quién te escribía, Cervantes, dime quién era, Biblioteca Provincial de Málaga, Ediciones Azimut,16/12/2016. 18:30h Biblioteca Provincial de Málaga
Entrevista: Javier Rodríguez Barranco | Fotos: Trini Carrera
Entrevista con motivo de la presentación del libro colectivo Quién te escribía, Cervantes, dime quién era
Aforo LibreBueno, Loli, total que un día decidiste no dar descanso a tu brazo hasta derribar los molinos de viento de la ignorancia. ¿Cómo surge la idea de Quién te escribía, Cervantes, dime quién era?
Loli Pérez González, Quién te escribía, Cervantes, dime quién era, Biblioteca Provincial de Málaga, Ediciones Azimut,Loli Pérez: Estaba inmersa en la lectura del Quijote, embelesada por la voz de Cervantes. Cuatrocientos años después de su muerte y seguía tan vivo. Sentí la necesidad de hacer algo. Le iba dando vueltas a la idea, cuando me topé en un semáforo con una amiga escritora y me dijo que porqué no organizaba una lectura en homenaje a Cervantes. Nuestra activista literaria nos propuso escribir un relato que trajera la figura de Alonso Quijano a la actualidad. Me pareció una propuesta interesante, así envié un correo al grupo con la consigna un poco más abierta, los relatos podían versar además, sobre la vida y obra o lo que les sugiriera Cervantes. Y la respuesta fue entusiasta por parte de la mayoría.
A.L.:  El título no es casual, ¿verdad? ¿Por qué precisamente ese recuerdo al inmortal verso de Cecilia?
L.P.: No es casual, por supuesto. En el verso de Cecilia alguien le escribe desde el anonimato y declara un amor velado y auténtico, que hace que la protagonista dispare su imaginación y no sospeche de que es alguien muy cercano a ella. Aquí además quería jugar con los nombres de  quienes participan, que no son pocos y cada cual declara su amor a Cervantes con sus letras.
A.L.:  ¿Qué ínsula prometiste a los diferentes escritores, en su mayoría escritoras, que figuran en el libro? ¿Cómo se configura el grupo?
L.P.: La ínsula de crear historias y compartirlas en una jornada literaria. Los integrantes de este grupo son como islas dispersas y que en este proyecto se han unido para crear un archipiélago cervantino. El grupo se creó a partir de un proyecto de lecturas basadas en películas se realizaron para el Maf (Málaga en Festival) durante varios años y otra en El Día en Contra de la Violencia de Género en la Biblioteca Provincial. No es  un grupo cerrado, lo configuran personas con las que he compartido en alguna ocasión esta pasión por escritura y que considero que tienen un toque especial. Como la mayoría son mujeres y no podía faltar una parte masculina en el proyecto, se lo propuse a algunos chicos también. En el grupo hay quienes publican por primera vez y quienes ya son reincidentes. Así pues,  quedó conformado este archipiélago de autores y relatos  cuyo principal punto de conexión es la querencia por las letras
Loli Pérez González, Quién te escribía, Cervantes, dime quién era, Biblioteca Provincial de Málaga, Ediciones Azimut,A.L.:  ¿Está dirigido, pues, a damas de sin par belleza o su lectura deleitará a todo tipo de paladares entrenados?
L.P.: Damas de sin par belleza, caballeros andantes, escuderos, venteros, amas, curas, barberos,  mozas, mozalbetes, señoras y señores,  y toda aquellas personas que estén dispuestas a darse una zambullida en estas  letras con tintes cervantinos.
A.L. ¿Alguna iglesia con la que hayáis topado durante la gestación del proyecto?
L.P.: Tal vez el tiempo, la lectura estaba proyectada para antes del verano y hubo de posponerse hasta Octubre. Pero quiso la ventura que gracias a ello, pudieran incorporarse algunos autores más y que ello hiciera  posible esta publicación. Por raro que parezca, ha sido un proyecto en el que cada participante ha aportado todo su entusiasmo.  Casi no podía creer que saliera para adelante sin contratiempos, una vez realizada la lectura, recibí la propuesta del editor y junto con Rosa, Gavi, Ángel, Javier y yo formamos un equipo de maquetación, corrección, edición y presentación que en menos de dos meses estuvo listo. Eso sí, no han faltado  encantadores que han dejado suelta alguna errata, como suele ser de ley en toda publicación que se precie.
A.L.Creo observar, sin embargo, no demasiado amor hacia los textos de autoayuda. ¿Consideras estos, digamos libros, como el correlato contemporáneo de los libros de caballería?
L.P.: En dos relatos se parodian los libros de autoayuda pero con todo el respeto y cariño hacia sus autores. Hoy en día son los libros más vendidos como en su tiempo lo fueran los de caballerías. Los hay buenos y que ayudan a muchas personas a superar ciertos momentos difíciles, pero otros por puro mercantilismo pueden empujar al desastre o al cansancio de los abnegados amigos a los que su apasionado lector intenta dogmatizar.
A.L. ¿Te parece que la figura de Cervantes puede ser el bálsamo de Fierabrás contra la estupidez que nos devora?
L.P.: El bálsamo que debería ser prescrito por médicos y farmacéuticos, que sigue siendo muy de plena actualidad, que defiende la libertad de la persona, la amistad, el honor, la honradez todo con un punto de ironía y que no pierde en ningún momento el sentido del humor. Valores  fundamentales que están cada vez más denostados.
Loli Pérez González, Quién te escribía, Cervantes, dime quién era, Biblioteca Provincial de Málaga, Ediciones Azimut,
A.L.:  Según tengo entendido, vuestro libro no ha cabalgado solo. ¿Alguna persona o institución a la que te sientas particularmente agradecida?
L.P.: Agradecida a la Biblioteca Provincial de Málaga y en particular a Rosa Mª Barroso Jerez, a la que le propuse la idea y nos abrió las puertas de la biblioteca y hemos tenido su apoyo en todo momento. Gracias también a Ediciones Azimut, que nos ha ofrecido su sello para este libro.
A.L.:  ¿Y las playas de Barcino? ¿Nos siguen mirando amenazadoras en el horizonte o sabremos sortear el porvenir? ¿Volveremos a surcar la manchega llanura en busca de nuevas gestas? Háblanos un poco de tus próximos proyectos.
L.P.: Las playas de Barcino siempre estarán ahí para ser testigo del fin o el principio de nuevas gestas. El porvenir sigue pidiendo historias que habrá que crear, ya sea por tierras manchegas, andaluzas o imaginarias. En principio estoy inmersa en una nueva publicación colectiva que se titula Cuentos Marengos; también participaré en el Maf  junto con muchas de las compañeras de este libro, aportaré un micro relato basado en una película premiada en el Festival de Cine de Málaga. Y ya a título personal me gustaría publicar una recopilación los relatos que tengo dispersos por diversas antologías.
A.L.:  Es que no me resisto a esta pregunta, ¿en qué pasaje de la obra de Cervantes te gustaría despertar para luego regresar a nuestros días y decir: “Estuve allí, hermanos. Estuve allí. Ah, si yo os contara”?
Loli Pérez González, Quién te escribía, Cervantes, dime quién era, Biblioteca Provincial de Málaga, Ediciones Azimut,
L.P.: Me hubiera gustado estar de becaria en la Venta, codo a codo con Maritornes y la hija del ventero. Sobre todo las noches en que el ventero ofrece la  maleta con los libros olvidados y  leen El Curioso impertinente. Y en especial aquella en la que llegó El Cautivo junto a su amada y cuenta a todos los presentes su historia.
A.L.:  ¿Hacemos balance?
L.P.: ¿De  lo bueno y malo? Aquí vence lo bueno por goleada. Es increíble que en un proyecto con veintidós autores no haya habido contratiempos o discrepancias y todo haya funcionado de maravilla. Y sobre todo me siento muy afortunada por haber podido compartir con este sin par grupo, esta aventura literaria colmada de momentos emocionantes, teles como la lectura, la propuesta de la publicación y la presentación del libro. Desde aquí reitero mi más sincero agradecimiento a todas las personas que han colaborado para que fuera posible.
A.L.: Agradecemos a Loli Pérez su deferencia hacia nuestra revista y os animamos a todos a subiros a lomos de vuestros Rocinantes particulares para vivir esta aventura colectiva publicada por Ediciones Azimut.
Diseño de portada del libro: Ediciones Azimut


Loli Pérez González, Quién te escribía, Cervantes, dime quién era, Biblioteca Provincial de Málaga, Ediciones Azimut,