lunes, 30 de mayo de 2011

En el número 13






Como quien viaja a lomos de una yegua sombría,
por la ciudad camino, no preguntéis adónde.
Busco acaso un encuentro que me ilumine el día,
y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden.


Ya el campo estará verde, debe ser Primavera,

cruza por mi mirada un tren interminable,
el barrio donde habito no es ninguna pradera,
desolado paisaje de antenas y de cables.

Vivo en el número siete, calle Melancolía.

Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía.

Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido,

que viene de la noche y va a ninguna parte,
así mis pies descienden la cuesta del olvido,
fatigados de tanto andar sin encontrarte.

Luego, de vuelta a casa, enciendo un cigarrillo,

ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama;
me enfado con las sombras que pueblan los pasillos
y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama.

Trepo por tu recuerdo como una enredadera

que no encuentra ventanas donde agarrarse, soy
esa absurda epidemia que sufren las aceras,
si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy.


Vivo en el número trece, calle Melancolía.

Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía.


Una serie de calles que terminan con el número trece.
Casas no aptas para superticiosos.
Escuchaba esta canción de Sabina mientras tomaba las fotos,  confundí el siete con el trece.
La once aunque no sea trece, ni siete, no podía dejarla fuera.

jueves, 26 de mayo de 2011

Sombra y luz


Hacía días, semanas, meses quizá, que no la veía. Casi siempe me sigue por detrás, muy de cerca.
Por fin, he logrado inmortalizarla.

martes, 24 de mayo de 2011

IV Jornadas Literarias del grupo de escritura Punto y Seguido




Un cuaderno, un bolígrafo, una buena tormenta de ideas y  tiempo para escribir.
Un grupo de amigos escritores, un lugar  extraordinario para  argumentar, estudiar, examinar, razonar, tratar, deliberar, contradecir, refutar, debatir.

El grupo de escritura Punto y Seguido está gestando un nuevo libro de relatos. 


miércoles, 18 de mayo de 2011

Isabel Bono, Algo de Invierno






Deseo tener pájaros en la cabeza
tempestad y verano

lo no dicho

deseo dudas cicatrices tu boca
piedras y desierto

que entre raíces crezca la hierba

deseo otra piel arena sueños
abismo memoria vidas

el comienzo del final



Isabel Bono, nuestra querida poeta malagueña, presentó su nuevo libro  "Algo de invierno" de la editoral Luces de Gálibo,  el pasado viernes en Casa del Libro, de calle Nueva.
Traía unas cuantas hojas con poemas, los recitó cómo solo ella sabe hacerlo.  Nos supo a poco, quisimos más, aceptó  nuestras peticiones y nos leyó los que elegimos de su nuevo libro.
Ahí he dejado una muestra, pero aconsejo leer cada una de  las 64 páginas del libro, son de lo mejorcito que he leído en los últimos años.



martes, 10 de mayo de 2011

Por el centro


Calle Larios tiene un algo.
La luz del atardecer le da un toque misterioso.




Siempre me han gustado los pisos de techos altos,  pienso que llamaré y me haré pasar por una posible compradora, sólo  para poder asomarme un momento por el balcón.



Cada vez que paso por esta calle me duelen los ojos cuando veo el cartel de "Remojito" sobre esta fachada, ¿qué habrá sido de los habitantes de la casona? Está en venta y hasta tiene aire acondicionado.
Apunto el número de la inmobiliaria, ¿Podré verla por dentro?




Sin comentarios.
Siguen doliéndome los ojos.

lunes, 9 de mayo de 2011

Ventanas olvidadas


Recuerdo que una vez viví allí.
Tal vez fuera en otra vida
 incluso en otro ser.
Recuerdo que los cristales estaban limpios
y los marcos de las ventanas eran blancos.
Miraba a través de los visillos de encaje
hacia la calle, dónde impaciente
él me esperaba para escapar juntos.
Pero fui cobarde.
Y él se marchó solo.
A partir de aquel día
nos envuelve
con su lentutud implacable
el deterioro del tiempo.



jueves, 5 de mayo de 2011

Una ventana al norte. Álvaro Pombo


Ni una brizna de ansiedad en el aire. Ni en el alma. Así, sin su ansiedad, sin su agresividad, quienes la amaban,  vanamente desearon amarla.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Casas plantadas.


Afloran como plantas salvajes y germinan en cualquier grieta. Sólo necesitan un poco de sol y lluvia para estar frondosas.

Hay días que sin buscar las encuentro,  escondidas entre bloques de pisos, abandonadas a la desidia del tiempo. Atestadas de recuerdos ajenos.