sábado, 22 de septiembre de 2012
domingo, 5 de agosto de 2012
Por favor, cuida de mamá. Shin Kyun-Sook
Por favor, cuida de mamá de Shin Kyung-Sook es un libro conmovedor. Nos cuenta una historia sencilla, tierna,
triste, que va desgranando sentimientos tan universales como el amor, el sacrificio, los sueños, las relaciones
familiares, que te atrapa y no te deja despegarte hasta que llegas al final.
Contada con un narrador en segunda persona, dónde los personajes de la familia nos van mostrando sus recuerdos, sus
razones y su sentimiento de culpabilidad.
La hija por no estar más pendiente de su madre y dejarse absorber por su trabajo, aún sabiendo que su madre padecía grandes jaquecas y problemas de salud.
El hijo primogénito por el que su madre siempre luchó y sacrificó para que estudiara para fiscal, del que se sentía muy orgullosa, con el que vivió primeras experiencias como madre, inolvidables.
El marido, que no quería estar en su casa pero que no podía pasar fuera de ella más de dos estaciones y volvía cuando se cansaba de estar por ahí, ignorando a su mujer, andando siempre delante de ella a prisa, sin escucharla ni tenerla en cuenta. Cuando ella desaparece es cuando se da cuenta de todo lo que ella hizo por él durante toda la vida y lo que la necesita. Y la propia protagonista que observa a su hija menor con sus hijos, recuerda los buenos momentos y se lamenta de haberle reprochado que se dedicara a cuidar de sus hijos.
Una historia contada con una sensibilidad y sencillez que desarma y conecta con el lector. Muestra la indiferencia de los hijos hacia los padres mayores y el no querer molestar de estos. El desencuentro y como los recuerdos vuelven y hacen recapacitar a cada uno de los personajes cuando ya es demasiado tarde. Una crítica a la sociedad actual, a las relaciones familiares.
La hija por no estar más pendiente de su madre y dejarse absorber por su trabajo, aún sabiendo que su madre padecía grandes jaquecas y problemas de salud.
El hijo primogénito por el que su madre siempre luchó y sacrificó para que estudiara para fiscal, del que se sentía muy orgullosa, con el que vivió primeras experiencias como madre, inolvidables.
El marido, que no quería estar en su casa pero que no podía pasar fuera de ella más de dos estaciones y volvía cuando se cansaba de estar por ahí, ignorando a su mujer, andando siempre delante de ella a prisa, sin escucharla ni tenerla en cuenta. Cuando ella desaparece es cuando se da cuenta de todo lo que ella hizo por él durante toda la vida y lo que la necesita. Y la propia protagonista que observa a su hija menor con sus hijos, recuerda los buenos momentos y se lamenta de haberle reprochado que se dedicara a cuidar de sus hijos.
Una historia contada con una sensibilidad y sencillez que desarma y conecta con el lector. Muestra la indiferencia de los hijos hacia los padres mayores y el no querer molestar de estos. El desencuentro y como los recuerdos vuelven y hacen recapacitar a cada uno de los personajes cuando ya es demasiado tarde. Una crítica a la sociedad actual, a las relaciones familiares.
Una novela sobre la pérdida, la culpa, los secretos inconfesables y los miedos de una familia, sentimientos que se hacen conscientes cuando desaparece la madre.
Damos
por descontado que nuestras madres están a nuestro lado para ayudarnos de forma
incondicional, y que siempre estarán ahí. Pensamos que han nacido para ser
madres. Pero antes fueron niñas, y mujeres, como lo somos nosotras ahora. Con
este libro quería dar voz a esas mujeres. Mi madre es la energía detrás de mis
textos.
Una
madre y una hija pueden conocerse muy bien o ser dos completas desconocidas.
Tú
fuiste mi secreto. Estuviste en mi vida, una presencia que nadie que me conoce
imaginaría. Y aunque nadie sabía que estabas en mi vida, fuiste la persona que
me ofreció una balsa en cada rápido y me ayudó a salir ilesa de la corriente.
Me alegraba que estuvieras allí. He venido
a decirte que fui capaz de vivir mi pida porque podía acudir a ti cuando
estaba preocupada, no cuando me sentía feliz.
Ahora
tengo que irme.
La autora Kyung-Sook
Shin (nació en Corea del Sur en 1963. Estudió Creación Literaria en la
Universidad de Seul y su primer éxito vino de la mano del Premio
de Nuevos literatos de la Revista Munye Joongang en
1985. Muy reconocida en su país, ‘Por favor, cuida de mamá’ ha tenido un éxito
sin precedentes en Corea. Para que os hagáis una idea la tirada media de un
libro en su país es de 3.000 a 5.000 ejemplares, pues en tan sólo diez meses
esta novela llevaba ya más
de un millón de ejemplares vendidos. Esta novela supone también su lanzamiento
internacional
Título: Por
favor, cuida de mamá
Autora: Kyung-Sook
Shin
Traducción:
Aurora Echevarría
Editorial: Grijalbo
Año de publicación: 2011
Páginas: 237
ISBN: 9788425346255
martes, 19 de junio de 2012
Y yo con estos pelos
Y yo con estos pelos
Mi vida ha cambiado mucho en poco tiempo, ya no puedo ir a
dónde quiero, ahora me llevan dentro de
una bolsa deportiva. El ganapán, es un tipo alto que camina a largas zancadas.
Bastante huraño con voz seseante.
Viajamos en autobús,
menos mal que fue un trayecto corto, me llevó atrapada entre sus fétidos pies.
Una señora le preguntó que si lo de la bolsa era un perrito o un gato. Él negó
emitiendo un gruñido, supongo que con mirada hostil incluida, porque a la tipa
no se la volvió a escuchar más. Por la noche, el zancudo me arrojó dentro de un
contenedor de basura, reboté en el fondo, haciéndome un chichón en la frente,
le llamé imbécil, pero creo que no me
escuchó.
Aquí no hay quién
viva, revuelta con tanto desperdicio, estoy por suicidarme dejándome caer dentro
del triturador del camión. Apesta, es poco ventilado, oscuro y la gente no se
para nunca a cotillear cerca. Merodean cucarachas enormes, que me hacen
cosquillas con sus antenas en la nariz y estornudo sin parar. Cuando dejan la
tapa abierta, respiro a fondo y las escupo fuera. Miro al cielo y maldigo al
zancudo que me dejó caer aquí.
Hay parroquianos que tiran la basura por la mañana y la bruja
de la panadería de enfrente, les echa la bronca, además de mal de ojo.
Por la tarde, esto está muy concurrido, me van cayendo encima
bolsas de orgánica, de envases, periódicos, ropa vieja... ¿es que nadie
recicla? Hay veces que llegan unos individuos con unos pinchos y rebuscan en
las entrañas del contenedor. Estuvieron a punto de saltarme un ojo, les grité ¡brutos
imprudentes! y se esfumaron. Y eso, que
desde que estoy en esta situación no tengo ánimos para hablar con nadie, total
¿para qué?, ¿quién me escucharía?, ¿alguien me entendería? Quisiera salir de
aquí, por eso no hago más que planear la fuga,
pero lo mire por dónde lo mire, todo son complicaciones. Esto de no
tener ni pies ni brazos, jode un montón. Porque lo de no tener cuerpo no lo llevo tan
mal, me ahorra un montón de quebraderos de cabeza, ya no tengo que pensar qué ropa ponerme para
que no se me noten las lorzas, ni hacer la dieta de la alcachofa, ni morirme de
hambre para perder unos míseros gramos que volvía a recuperar en el primer
ataque de hambre.
Trato de salir de aquí con dignidad, pero no es nada fácil, uno
de los intentos fallidos fue cuando echaron
unos zapatos viejos, y probé a saltar subida en ellos para fuera, pero
más bien parecía que estaba bailando claqué, ¡si es que no hay manera! en esas
estaba cuando le pisé la cola a una rata. Chilló y luego se quedó mirándome,
arrugó el hocico, se acercó y me olisqueó.
No sé si intentaba darme un beso
pero de lo que sí estoy segura es de que por poco me dio un mordisco en la oreja,
―lo
que me faltaba― decapitada y sorderas. Grité tan fuerte que huyó dando un
brinco. No sé a cuento de qué apareció
la policía. Fui descubierta y ahora estoy
en el instituto forense, flotando dentro de un bote de formol y yo con
estos pelos.
©Loli Pérez Málaga, Mayo de 2012
miércoles, 6 de junio de 2012
42º Feria del libro de Málaga 2ª parte
Esta tarde en la feria del libro ciclistas lectores,
buena combinación cultura y deporte.
El escritor, Luis García Montero en la caseta de Rayuela.
Con las niñas del club de lectura de la Provincial.
En la mesa durante el coloquio con los clubes de lectura de la provincia
sobre el libro "Una forma de Resistencia"
buena combinación cultura y deporte.
Paseantes, y curiosos.
El escritor, Luis García Montero en la caseta de Rayuela.
Con las niñas del club de lectura de la Provincial.
En la mesa durante el coloquio con los clubes de lectura de la provincia
sobre el libro "Una forma de Resistencia"
sábado, 2 de junio de 2012
42º Feria del libro en Málaga
Esta mañana se ha inaugurado la 42º Feria del libro de Málaga. A eso de las trece horas han pasado las autoridades saludando a los libreros por casetas. Este año muchas menos, creo que de los años que recuerdo este es el que me ha dado más pena ver tan pocas. Ya sea por la crisis, por los altos precios que el Ayuntamiento les cobra a los que tienen la valentía de alquilar una caseta y estar allí, por la irrupción del libro electrónico, por el mucho trabajo que tiene montar el tinglado y desmontarlo...
La verdad es que es indignante que siendo una ciudad grande, con un montón del clubes de lectura, de escritores estupendos que viven y trabajan en Málaga: J.A.Garriga Vela, Guillermo Busutil, Antonio Soler, Pablo Aranda, Álvaro García, Aurora Luque, Isabel Bono, J.J. Muñoz Rengel, Miguel Angel Oeste, Camilo de Ory, Julio Cesar Jiménez, Inés María Guzmán, Bujalance, Alfredo Taján, Cristina Consuegra, Andrés Reina Agero... y tantos otros que en este momento se me quedan en el tintero y les pido disculpas por no ponerles a todos.
Esta mañana la mayoría de la gente pasaba sin comprar y lo que es peor, casi sin pararse a mirar los libros, a tocarlos a hojearlos. Con miedo a que se les tentara a comprar alguno.
Inma de librería Lafer (caseta 26) cree que estaría bien que aquí en Málaga hubiera como en Madrid en el paseo Recoletos unos puestos fijos todo el año. El alcalde dijo que no había sitio.
Un lector comentó que lo interesante sería poner la feria en la Plaza de la Constitución, que es un sitio por dónde pasa mucha gente y recordó que antes se celebraba allí,
También hablé un momento con las chicas de Casa del libro, que tienen muy buenas recomendaciones de novedades, clásicos y libros "delicatesse" como les llaman ellas.
En fin, que después de hojear varios libros me traje alguno para casa, entre ellos el de Luis García Montero "Una forma de resistencia" que estará el martes en el Rectorado en un encuentro con los Clubes de Lectura de la provincia.
Espero que a lo largo de la semana los malagueños se vuelquen con su Feria del libro.
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