jueves, 26 de junio de 2014

En «Letras en audio»




En la radio cultural «El mundo en voz» de Rosario, Argentina, dirigida por Nerina Thomas, escritora y poeta perteneciente al grupo de Poetas Andaluces de Ahora se emitió el pasado 25 de Junio en el programa nº 8 de «Letras en Audio» realizado por Jone Miren Asteinza ( Nerim). En esta ocasión estaba dedicado a  “El amor, el desamor”.
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Acompañada de algunos de los más audaces del género, Mirentxu Asteinza lee un fragmento de mi relato "A la velocidad de la luz", (finalista en el XIV Certamen literario "Dime que me quieres") que podéis escuchar a partir del  minuto 22' 25.
 Aún así os recomiendo la audición completa, cuyo contenido podréis encontrar en la página El blog de Nerim.


martes, 17 de junio de 2014

Far Leys, Miguel Ángel Oeste






Cada vez me resulta más complicado dar una opinión personal y objetiva de una novela, más aún cuando apenas hay referencias de otros lectores por ser novedad editorial como en este caso  Far Leys, de Miguel Ángel Oeste. 

Una novela sobre la vida de un músico maldito, Nick Drake que en 1974, con solo veintiséis años, fue hayado muerto en la casa de sus padres, la mansión Far Levis.

La trama de la novela comienza treinta años después, narrada a través de dos personajes, Jane MacDonals una mujer que conoció y amó a Nick sin ser correspondida por él. Profundamente marcada por un sentimiento de culpabilidad, por la muerte de su hermano Ian en la infancia y por el recuerdo obsesivo de Nick Drake, que  a pesar de ser la persona más importante en su vida, no pudo hacer nada por salvarlo. Se traslada de Londres a Nueva York y allí recibe la visita de Richard, un actor con una vida personal complicada, que quiere hacer una película sobre la figura del músico y de aquella época mítica, vertiginosa e intensa, de la sociedad sumida en la euforia de las drogas, el sexo, la soledad, las fiestas y sobre todo la música como telón de fondo a finales de los años sesenta y principios de los setenta.
A través de las entrevistas que hace Richard a los distintos personajes que conocieron a Nick Drake, nos va sumergiendo los recuerdos no tan míticos y nos muestra a un Nikc humano, sensible, que lo que desea ante todo es dedicarse a su única pasión, la música, por lo que debe enfrentarse a la oposición de su padre al dejar los estudios.
Nos adentramos en la vida del músico a través de la visión de estos dos narradores subyugados por la muerte, por la persecución de fantasmas que, de manera más que simbólica, convierte en fantasmales sus propias vidas. 
Una novela con imágenes muy potentes, que nos descubre a ese músico maldito que deseaba la fama y que murió sin ser reconocido. Un personaje tímido, suave como lo denominan en alguna ocasión, con un terrible miedo escénico que necesitaba horas para afinar su guitarra, convirtiendo en desastre sus los conciertos. Sus canciones se hicieron famosas después de su muerte, gracias a un anuncio de televisión. Ahora es considerado un músico de culto, cuando en vida solo logró vender algunas copias de sus tres discos.

“Él era una esponja y le gustaba captar y descubrir nuevas visiones del mundo. Reflexionaba sobre los cambios que se producían y tomaba la iniciativa cuando algo le interesaba. Con los años se fue alejando por su propia voluntad hasta que decidió desaparecer. Fue su elección.”

Siempre nos preguntamos qué hay de verdad y de ficción en este tipo de novelas que giran sobre un personaje real. Nos cuenta Miguel Ángel Oeste que unos son inventados (Janet) pero otros son reales, que conocieron realmente a Drake. Richard está inspirado en el actor Heath Ledger, muy conocido por su interpretación en “Brokeback Mountain” o “El caballero oscuro”. Ledger quería hacer una película sobre Nikc Drake e incluso, antes de suicidarse lo que rodó fue un cortometraje basado en la vida del músico, con una de sus canciones “Black dog” en la que se habla de la depresión. El cortometraje lo protagoniza Ledger y aparece suicidándose, meses más tarde con veintiocho años, lo haría en la vida real.

-A tu lado siempre estaré sola. No puedes remediarlo. Es algo que está en ti.
No podía escribir.
¿qué coño significaba eso?

Por eso cada lector puede opinar que le apasiona o no, pero no le dejará indiferente esta nueva novela de Miguel Ángel Oeste, por mi parte considero que está escrita con  una voz propia, agilidad literaria, dónde se nota un concienzudo trabajo de investigación del que solo nos muestra algunos destellos necesarios para hacerla creíble.

Escuchar la música de Nick Drake mientras se lee la novela es todo un deleite, pincha aquí si quieres escuchar algunos de sus temas.


                                                                        Loli Pérez
                                                                  Punto y seguido



lunes, 2 de junio de 2014

A la velocidad de la luz




A la velocidad de la luz


Por Loli Pérez

Pensaba en ti, ensayando lo que te diría cuando volviéramos a hablar, imaginando cómo sería lo nuestro cuando volviera. Llamé a casa pero nadie respondió. Sin saber muy bien por qué, lloré hasta quedarme adormecida sobre la cama. En ese momento no sentía rencor, ni rabia, tal vez solo miedo. Esos días eran un aplazamiento, como cuando esperas en la sala de un hospital a que te den un diagnóstico. A pesar de los errores, quería que todo siguiera como siempre, quería volver y que estuvieras esperándome, ahora lo sabía.

Si te apetece leer el relato entero desde el principio, pincha aquí 

martes, 20 de mayo de 2014

Argucia

Para la noche en blanco en homenaje a García Márquez, convocadas por Cristina Consuegra, un grupo de sus alumnas y amigas, escribimos un relato con la siguiente consigna: extensión quinientas palabras, que empezara y terminara con las frases en negrita pertenecientes a la novela Crónica de una muerte anunciada.

                                Imagen de Polanoid

El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar, se levantó a las cinco treinta de la mañana. Se preparó un café bien cargado y encendió un cigarrillo. Había sido una noche de esas en que los ojos se niegan a cerrarse y la mente es como un remolino volteando una y otra vez el mismo asunto.
 Bayardo San Román, se había casado el día anterior con Ángela Vicario. Ellos, lo acordaron así, ambos se casarían con muchachas de poca fortuna para mantener las apariencias en aquel pueblo decadente. Santiago, aún ignoraba que Bayardo se había arrepentido la misma noche de bodas y había devuelto a Ángela a casa de su madre. Aplastó la colilla destrozándola con la punta del zapato y dio un sorbo al café ya frío, que le supo amargo.
Escribió una carta a Bayardo, dónde le pedía y le daba explicaciones a la vez, donde le reiteraba sus sentimientos, sus miedos y sus dudas, donde le rogaba que abandonase a Ángela. La leyó varias veces y haciéndola una bola, la lanzó sobre las brasas que agonizaban en la chimenea. El papel se encogió, ennegreció y desapareció en una llamarada efímera. En ese momento tuvo un mal augurio, pero sacudiendo la cabeza lo descartó.
 Decidió salir a caminar un rato para cansar las piernas y calmar los ánimos. Aún titilaban las últimas estrellas y la luna blanquecina colgaba del cielo mostrando su sonrisa vertical. Hacía fresco, se levantó la solapa y encogiendo ligeramente los hombros, aligeró el paso. Aspiró el olor de las almendras amargas que impregnaba el aire. Al día siguiente se marcharía de aquel pueblo decadente, dónde no pudiera ver la casa de la colina, ni los ojos traicioneros de Bayardo San Román.
Paseó por las calles desiertas, llegó a la colina dónde estaba la casa de los recién casados y levantó la vista hasta el balcón del dormitorio. Bajo la luz tenue, oscilaba una sombra. Se agachó y cogió un guijarro para lanzarlo contra el cristal, pero se detuvo al ver más sombras agitándose en el dormitorio. Apretó el guijarro dentro del puño y sintió como las aristas ásperas, le herían la línea de la vida. Lo tiró contra el suelo y rebotó varias veces sobre el pavimento. Santiago Nasar se alejó por la vereda, cabizbajo, pateando el guijarro y con las manos metidas en los bolsillos.
En las casas del pueblo empezaban a brillar las primeras luces cuando llegó junto al río y se sentó bajo el castaño centenario, donde solían quedar en secreto. Encendió otro cigarrillo y escuchó el silbido de Bayardo San Román. Hablaron de hombre a hombre y se abrazaron largamente. Bayardo le contó sin entrar en detalles, que había inventado una argucia para deshacer su matrimonio sin levantar sospechas y podrían huir juntos en cuanto Santiago Nasar se despidiera de su madre.
Después entró en su casa por la puerta trasera, que estaba abierta desde las seis, y se derrumbó de bruces en la cocina

                                           © Loli Pérez

viernes, 9 de mayo de 2014

44 EDICIÓN DE LA FERIA DEL LIBRO DE MÁLAGA


La feria del libro es un acontecimiento literario y cultural en el que se pone en candelero el pulso cultural de la ciudad.

Este año he escuchado decir que hay pocas casetas, y es verdad que cada vez van quedando menos libreros que se embarcan en esta aventura de la que lo más probable es que se lleven una deuda para todo el año, y no es de extrañar dado el elevado impuesto que tienen que pagar al Exmo. Ayuntamiento por estar allí presentes esos días, la friolera cantidad de setecientos euros si están asociados ..... o más si no lo están o son instituciones.

        Desde aquí lanzo un grito en apoyo a todos los libreros, para pedir que les concedan más ayudas o no les cobren ese elevadísimo importe por estar allí, además quiero pedir que se reconozca el  sacrificio que hacen por estar presentes en la feria, por hacer ver que en nuestra ciudad, existe una gran cantera de autores de gran calidad literaria, pido que se le facilite contar con este espacio para presentar sus libros, para que sea un punto de encuentro con los lectores, dónde firmar y conversar sea uno de los alicientes entre escritores y lectores. 
Sé de buena tinta que para cada una de estas las librerías, supone un enorme esfuerzo tanto económico como físico, no sólo por tener el  desplazarse, dejar la librería bajo mínimos, por eso agradezco desde aquí  la ilusión  y la apuesta que cada día hacen por el libro.



             Ha habido encuentros con autores, mesas redondas dónde se ha hablado del periodismo y la literatura, de poesía, sin olvidar el homenaje a María Victoria Atencia, que también ha recibido en estos días el premio Reina Sofía Iberoamericano de Poesía, autores conocidos y noveles que han presentado y firmado con toda ilusión sus libros.




       Encuentros de alumnos de institutos del palo y otros puntos de la ciudad, con la poesía, Isabel Bono y Cristina Consuegra compartimos una mañana hablando del último libro de Isabel Bono, Hojas secas mojadas, una selección de los pensamientos poemas de su blog Hojas secas mojadas.







 En un tiempo en que el libro se encuentra en pronóstico reservado, (no hay más que ver la escultura que preside la feria, con ese contenedor lleno de escombros o eso es lo que me sugiere, ese montón de libros tapados con una red para no tocarlos).

Entre la crisis y la irrupción del libro electrónico, elementos que han hecho que decaigan las ventas de libros y que suban los precios de los mismos, me da tristeza que no asistan muchas de las pequeñas y grandes librerías que tanta ilusión ponían en este evento anual,(Lafer, Argé, Librito, Casa del libro) y que a los que se arriesgan a ir se les note la desesperación (aunque intenten disimularlo) cuando ven pasar a los viandantes por por delante de su caseta, sin pararse siquiera a ojear su oferta de libros en la que tanta ilusión y esfuerzo han puesto.





  Hace unos años,  podía permitirme comprar algunos de mis libros preferidos y aprovechar el descuento de la feria, pero ahora confecciono una lista con los que quisiera y voy eliminando uno a uno los que creo que podré sacar de la biblioteca, dejo alguno de un autor preferido, vuelvo a anotar uno de los eliminados, anoto otro de los que he leído de la biblioteca y que quiero regalar, porque eso sí, en vez de perfumes, accesorios o ropa, cuando regalo algo, regalo libros.

En el libro electrónico se lee bien, porque puedes elegir el tamaño de letra y ocupa poco espacio, pero a mí me gusta pasar las páginas, marcarlas, buscar el libro cuando quiero encontrar una cita que me inspire, cuando quiero volver a conversar con el autor, por eso creo que los de papel seguirán siendo irreemplazables, por eso desde aquí pido al Ayuntamiento y demás Instituciones que ayuden al libro y a los libreros para que este maravilloso instrumento no desaparezca.





Con Isabel Bono, Cristina Consuegra, Lola Clavero el martes séis de mayo.