viernes, 24 de abril de 2015

Little Terror Stories, La inociencia por Ana Benítez Ruiz




 La Inocencia

Miró la flor y fijándose en la dulzura de los ojos de quien se la ofrecía, no dudo en aceptarla y regalar a su vez una sonrisa a ese extraño ser que también sonreía, aunque la mueca que se dibujó en su monstruosa cara, podría interpretarse de otras muchas formas diferentes. La pequeña captaba la esencia, e intuitivamente conectaba con el espíritu bondadoso de ese hombretón de aspecto contrahecho.
Se tomaron de la mano y emprendieron juntos un paseo al lado del río, al adentrarse en el bosque la mirada de la niña se fue trasformando en pícara y seductora, su andar sensual desconcertó momentáneamente al hombre que sin dar mayor concesión a la incertidumbre se abalanzo sobre ella quedando los dos inmersos en la lujuria momentánea.

                                                                        ©Ana Benítez Ruiz


                                                               

miércoles, 22 de abril de 2015

Little terror Stories, Tiempos modernos por Mar González Alberto



TIEMPOS MODERNOS

Desde que había salido del armario la familia lo tenía condenado al ostracismo. Los había deshonrado a todos rechazando la sangre que los mantenía con vida eterna, cambiándola por refrescos light o bebidas energéticas, según tuviera el bolsillo.
El esmoking de diseño, entallado hasta cortarle la respiración, era deplorable, pero la capa adornada con alas de mariposa, era para chillar y no precisamente de miedo.
Para rematar la ignominia familiar, se dedica a pavonearse por los platós de televisión, ¡No de cine! De televisión, contándole sus miserias a Jorge Javier y a toda su panda. De ahí ha salido con un contrato para el programa Transformers y Viceversa y otro para La isla de los malditos.

                                                                          ©Mar González Alberto
                                                         
                                                                           

martes, 21 de abril de 2015

WRITING WOMAN: El duelo, de Mari Ángeles Villarreal



«Inesperadamente, el señor Darcy le pidió que fuera su próxima pareja;
Elizabeth se quedó tan desconcertada que, sin saber lo que hacía, aceptó.»

EL DUELO

Te ha sorprendido distraída y con la guardia baja, logrando lanzarte una estocada en mitad del pecho. Ha sido un toque leve, sutil, que apenas sangra. Tú reponiéndote de la sorpresa respondes al ataque con ingenio y frialdad aparente, lanzando arremetidas que él frena con eficiencia y sin alardes. Giráis, avanzáis, retrocedéis, elegantes y bellos sin dejar de enfrentar la mirada, en una contradanza, que no por mil veces repetida ha dejado de ser perfecta en su ejecución. Todos os admiran y descubren sin esfuerzo algo que parecéis empecinados en ignorar,  la pasión  que se os desborda por los ojos. Os olvidáis de todo cuanto os rodea y guardáis silencio en el momento en el que os dais cuenta que este combate no lo va a ganar nadie. Cuando cesa la música, distantes os dedicáis una reverencia cortés y tomáis caminos opuestos, pero esa estrategia no os va a servir de nada porque ambos, heridos de gravedad, estáis irremediablemente condenados a amaros.

                                                                           
                                                                           ©María Ángeles Villarreal

  

WRITING WOMAN: Esmeralda, por Mar González




ESMERALDA

No me gusta nada cuando me mira así. Sé que está tramando algo. Su mirada fija en mí muestra que le gusto. Su ruda mano, antes tan delicada roza su barbilla mientras reflexiona qué es lo que puede hacer conmigo. Se mueve a mí alrededor simulando pasos de baile, quizás recordando otros tiempos, cuando iba de fiesta en fiesta y pasaba de unos brazos a los otros disfrutando de los enfados que provocaba por ello.
Se para delante del gran ventanal y me vuelve a observar ésta vez en los sucios cristales. Da vueltas sobre sí misma y se queda a mi izquierda. Cuando una sonrisa gatuna asoma a sus ojos es cuando empiezo a temblar y mientras acaricia mi terciopelo verde me arranca de un brusco tirón gritando al mismo tiempo:
 Mami ayúdame, tenemos que hacer un vestido.

                                                                    ©MAR GONZÁLEZ ALBERTO  



                                                                         

Little Terror Stories, El Actor, Ana Guzmán

                                        (Imagen de Internet)


-¿Y dice que es actor, con ese físico?
-Verá usted. Al principio resultaba abominable a los ojos del gentío. Con esta cabeza cuadrada, los tornillos del cuello, las costuras y estos andares, que tampoco ayudan. Cierto que mi físico es diferente y que mis hechuras dificultan el movimiento de este cuerpo, pero amigo mío, no todo iban a ser desventajas. Estando un día de cara a la pared en unos baños públicos, un caballero me observó con descaro. Le dije que dejase de mirar mi pajarito. -Pues parece una anaconda - respondió. Era director de películas eróticas gays y me propuso una prueba. Imagínese qué diría mi madre, si la tuviese, pero como no la tengo acepté.  Y aquí estoy.
-Si usted lo dice…
-¿No me cree? ¿Quiere verlo?
-¡No por Dios! Acabo de cenar
-Pues si quiere le gimo, que eso también es importante para este género.
-Ande, ande…

                                                                                              © Ana Guzmán